¿Por qué la tercera temporada de 13 Reason Why es un fiasco?

*creditos imagen: Netflix

¿Por qué la tercera temporada de 13 Reason Why es un fiasco?

Si estas enganchado al dramón de Por trece razones o 13 reasons why como en su versión original, es posible que tras esta tercera temporada el verbo deba cambiar a estabas. Si las dos temporadas primeras no eran historia de la televisión pero mantenían muy dignamente la tensión, esta tercera puede aburrirte más que un Gran Hermano sin famosos.

Suicidio y asesinato

(Puede contener spoilers)

El suicidio de Hannah Baker, la protagonista, estructura la serie en las temporadas 1 y 2, con las secuelas entre sus compañeros y maltratadores de este suceso y el juicio a ellos y al propio insti. Este hecho ha dejado de ser la trama principal, lo que de algún modo ha lastrado esta tercera entrega, y más no apareciendo en ella Hannah. Además, ahora también aparece muerto otro de los protas, Bryce Walker, por lo que la psicosis es total, ya que muchos de sus compañeros tenían "motivos" para mandarlo al otro barrio.

Este suceso, en parte, viene a sacar a relucir la falta de ideas nuevas y con sentido del guión, que tira por el camino fácil con giros de guion de cierto impacto en vez de dar sentido a lo que ya había construido. Vamos, que los guionistas están como cualquiera de nosotros un domingo de resaca.

Cuando Clay deja atrás el fantasma de Hannah por fin en esta nueva temporada, llega la muerte de Bryce, que había violado en ediciones anteriores a la propia Hannah, a su propia novia y a Jessica, por lo que no es tampoco extraño que el angelito haya sido asesinado. 

Misterio

Esto centrará la nueva temporada, sobre todo porque Clay, que disuadió a Tyler de una masacre con un fusil en el instituto (muy americano esto) se quedó con el arma en las manos en el momento en que apareció la policía. La serie querrá parecerse más a una producción de misterio que al dramazo teen que nos tenía acostumbrados, la cosa es que conseguirlo, como tal, no lo consigue.

El sufrimiento de los padres de Hannah, que cada uno lleva de un modo distinto la muerte de su hija y la aparición del personaje de Ani, crucial para el desenlace de esta temporada, no consiguen crear un vínculo entre el espectador y la serie, que se convierte en tediosa, con disparos de guion a uno y otro lado como sin sentido, digna del final de una serie española soñado por Resines.

TV/Cine