¿Por qué 'BoJack Horseman' es para muchos la mejor serie de la pasada década?

*creditos imagen: BoJack y el Señor Peanutbutter de site oficial de Netflix

¿Por qué 'BoJack Horseman' es para muchos la mejor serie de la pasada década?

Si nos damos un paseo por los blogs o los perfiles de los expertos en la materia, vemos que no hay ninguna serie de televisión en la década que obtenga mayores aplausos y calificaciones que este serie de dibujos para adultos creada por Netflix hace 7 años.

Tampoco es extraño oír a consagrados actores, directores y gente del mundo del show business alabarla y hablar de ella como un referente de la televisión moderna. BoJack Horseman no ha causado sensación a nivel popular como lo ha hecho Juego de Tronos, pero en un plano más intimista se ha convertido en una serie de culto. Y vemos por qué.

A Hollywood le encanta psicoanalizarse

Uno de los motivos por los que BoJack lo peta es por su temática. En un mundo habitado igualmente por animales con aspecto humanoide y personas, BoJack es un actor que pasó sus días de gloria en los 90 con una serie un tanto ingenua en la ABC y que ahora, con un carácter insoportable, una tendencia a las mujeres y el alcohol irreparable y una vida que es un completo desastre, intenta recuperar la gloria que vivió en aquellos años.

Es un tema tan de moda en Hollywood y la crítica hace hincapié en que está tratado de forma maravillosamente sarcástica, cruda y real, que no ha podido hacer otra cosa que rendirse ante su amargada visión de la fama, que un día desaparece en el mundo del espectáculo.

BoJack y Diane, su biógrafa de site oficial de Netflix

Los personajes

Los especialistas añaden de forma mayoritaria que a su magnífico guión y la ironía con que enfoca el tema fama+Hollywood, se añaden unos personajes realmente fascinantes y que, como el propio prota de la serie, evolucionan con cada temporada y están llenos de matices.

Desde la pereza inicial de su compañero de vivienda Todd, a uno más activo en temporadas posteriores; hasta una Diane que si bien no es la alegría de la huerta en las primeras temporadas, si va perdiendo inocencia y sensatez conforme la van tratando mal algunos acontecimientos a lo largo de la serie.

Igual sucede con su ex Princess Caroline, que ve poco a poco como el amor no es su fuerte y se centra en lo competitiva y eficaz que es en su trabajo. El Señor Peanutbutter y su ingenuidad y alegría de los primeros capítulos no acaba de desaparecer nunca, pero sí hace más complejo al personaje con distintos hechos con los que va ganando en personalidad.

Sin conformismos

Otro de las rasgos de la serie que han destacado tanto gente del cine como profesionales de la crítica es que la ficción en ningún momento de duerme en los laureles de sus primeras temporadas y repite la fórmula de éxito. Apuesta por añadir personajes nuevos, distintas tramas y situaciones para los personajes ya creados y exponerlos en otras situaciones donde ver cómo se las apañan. Lo dicho, quienes no la hayan visto, que se pongan a ello, todos lo dicen y no es casual, es la serie de la década.

TV/Cine