Los conciertos ahora son un poco... tristes

*creditos imagen: No, no es lo mismo ir a un concierto así por erika8213 - stock.adobe.com

Los conciertos ahora son un poco... tristes

Los conciertos de 2020 serán recordados por parecerse a todo menos a un concierto. Se tenía que decir y se dijo. 

Porque la nueva normalidad de los conciertos es un fail de dimensiones considerables. El maldito coronavirus ha provocado que el distanciamiento social sea necesario. Esto quiere decir que las aglomeraciones se han de evitar (no seáis melones y os pongáis a hacer el lelo, que nos vuelven a encerrar en casa y con el verano que hace, como para estar todo el rato en el sofá…). Así que en el caso de los conciertos, que tienen sus organizadores y sus normas, esto se debe llevar a rajatabla. 

Cómo ir a un concierto 

Olvida lo de mezclarte entre la multitud y darlo todo saltando con tu mini en la mano. Esos tiempos por ahora se han acabado. No te vas a poder dejar llevar como antes cuando tu cantante favorito esté desgañitándose. Al contrario, deberás estar sentado en una silla y lo suficientemente separado del de al lado como para que no se produzca ningún contagio. 

Además, deberás llevar mascarilla, ya que es obligatoria en los recintos cerrados y al aire libre en la mayoría de las comunidades autónomas. Por lo tanto, como puedes ver, serán conciertos tristes los que se vayan a dar a partir de ahora (y los que ya se han hecho). 

Por ahora, esto está prohibido por 120bpm - stock.adobe.com

Normas de seguridad 

Como se ha podido ver en los conciertos de OT 2020 en el Wizink Center, los asistentes pasaron de las 16.000 personas que acudían antes a las 2.000 que ha reunido cada uno de los que se han celebrado. Además, las sillas que había sobre el parquet donde se suele jugar al basket estaba separadas entre sí, al igual que las localidades que había en las gradas. No cabe duda de que los cantantes no tienen el mismo calor del público en situaciones como las que se están dando, pero la seguridad ya sabemos que es lo primero

Y si no, que se lo digan a Omar Montes, al que le suspendieron un concierto por negarse a que tanto él como su equipo llevaran mascarilla en un acto (no en el concierto, claro está). Está claro que hay gente que piensa que no se puede contagiar y que es inmortal. Las autoridades al ver tal acto de irresponsabilidad, decidieron que el cantante no actuaría, rescindiendo el contrato para que lo hiciera.

¿Y a ti te apetece ir a un concierto según están las cosas? ¿O darías lo que fuera por poder ver en directo a tu grupo favorito? 

Música