¿Flipado con los móviles flexibles? Puede que en dos años puedas pagar uno

*creditos imagen: Así es el Flexpai (Flexpai)

¿Flipado con los móviles flexibles? Puede que en dos años puedas pagar uno

Parece que el futuro es esto. Nada de robots que te hacen el desayuno y te lo sirven en el sofá mientras ves Netflix (en serio, por qué nadie está investigando con eso) sino móviles flexibles.

¿Necesita el mundo móviles flexibles? Yo pienso que tanto como al dinosaurio vampiro, que, como decía Bart Simpson, “tiene que existir por fuerza”. Pero la realidad es que esta tecnología lleva detrás una gran innovación.

Esa innovación, la de hacer que diminutos píxeles se enciendan en una ‘pantalla’ que no se rompa al doblarla, cuesta y mucho. Tanto que los modelos actuales se están vendiendo entre 2.000 y 2.500 euros.

¿El doble de lo que vale el último modelo de iPhone o de Samsung Galaxy? Como lo estás leyendo. Pero esto va a cambiar a corto plazo. 2020 puede que sea el año en el que la tecnología se democratice entre los principales fabricantes y quién sabe si nos saldrán este tipo de móviles por las orejas el año que viene.

Lo que está claro es que esta tecnología todavía es algo cutre, no podemos negarlo. Las bisagras que tienen estos dispositivos son demasiado grandes y realmente son móviles bastante feos desde el punto de vista estético.

Así que… ¿dónde está exactamente la gracia de gastarse ese dineral en algo tan feo? 

Bueno, ahí tienes razón. Pero mira las posibilidades. Si ahorras lo suficiente quizá en dos años o tres puedas pagar uno. ¿Y no es el consumo de tecnología punta que quedará obsoleta en poco tiempo el espíritu que mueve a toda la sociedad en este loco siglo XXI que nos ha tocado vivir?

Tecnología en pañales 

Aunque ya existen terminales con estas características, lo cierto es que todavía están muy limitados. Pero la verdadera clave de la cuestión tiene, según nuestro punto de vista, dos vertientes. 

Por un lado, ¿cuánto será lo máximo que podrás doblar la pantalla. Porque esto sí que te interesa. Imagina llevar una pantalla de 150 pulgadas guardada en el bolsillo para luego desplegarla en casa de tu colega para jugar al FIFA o ver HBO. ¿Ahora ya te renta más la pantalla flexible, eh?

La otra idea, un poco menos loca, es la de tener un móvil y una tablet dos en uno. Es más portable y la puedes llevar en el bolsillo. Pero, al abrirla, se convierte en la tablet perfecta para ver una serie en el autobús o jugar a algo mientras lo esperas. 

En definitiva, ve ahorrando porque los móviles de pantalla flexible están aquí para quedarse.

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