Estos son los gestos que no debes hacer si no quieres que los camareros te odien

*creditos imagen: Barman por Syda Productions- stock.adobe.com

Estos son los gestos que no debes hacer si no quieres que los camareros te odien

Los camareros y camareras también son personas, así que tratarlos como tal te evitará muchos problemas en el futuro.

- Pss, ey, ¡jefe¡, ponte aquí cuatro birras y dale una patadita al olivo

¿Tú crees que esto es forma de hablarle a alguien? Pues mucho menos a un camarero que está detrás de la barra y está hasta la coronilla de aguantar pesados.

Gestos inadecuados

Algo que denota muy malos modales es hacer el típico gesto obsceno en el aire a la hora de pedir la cuenta. Sí, todos lo hemos hecho alguna vez, pero no deja de ser algo bastante rancius y cuñao, así que mejor pasa de esa bromita si no quieres que te odien.

Si te preguntas cómo llamar al camarero, la mejor manera de hacerlo es buscar contacto visual con él o ella y alzar la mano con delicadeza. No hace falta que lo llames a voces. Solo hay que avisarle de que lo necesitas para pedirle comida o bebida. Cuando pueda irá para tu sitio, tranquilo.

Barman por Rido- stock.adobe.com

¿Cómo pedir la cuenta?

Otra de las señales para comunicarse con los camareros puede ser pedirle la cuenta por gestos. Esto no debería molestarle y así le ahorras un viaje para decirle algo. Generalmente, decir: “la cuenta por favor” y hacer el gesto de firmar en el aire es algo que todos los camareros del mundo (da igual el país) pueden entender, te lo aseguro.

¿Cómo no llamar al camarero?

Lo importante a la hora de llamar al camarero es que no le grites y mucho menos le hagas sonidos con la boca. Ah y lo que más molesta a los camareros del mundo, desde los tiempos inmemoriales de los vikingos y la hidromiel, es que les silben. No son tu perro, así que no los trates como tal.

Tampoco suele gustarles que no tengas claro lo que vas a pedir, por lo que es mejor que escojas bien antes de hacerlo esperar con la libreta (o el móvil) en la mano. Si quieres su consejo, dile lo que te gusta y déjate aconsejar, pero eso sí, pide lo que recomiende o le harás sentir que ha perdido su tiempo contigo...

En resumen, como te decía, es tratarlos de forma lógica y educada. Vamos, que seguro que eres capaz de hacerlo cuando vayas a tu bar favorito. Ah, y si vas mucho y te aprendes su nombre y lo llamas como a una persona normal, ya lo bordas.

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