¡Este coche huele a café y es sostenible! Y es obra McDonalds y Ford

*creditos imagen: Familia en coche por LIGHTFIELD STUDIOS - stock.adobe.com

¡Este coche huele a café y es sostenible! Y es obra McDonalds y Ford

Las dos grandes multinacionales se unen para llevar a cabo la fabricación de coches sostenibles, hechos con los granos de café que se desechan en los miles de establecimientos de McDonald's.

Cada año, la cadena de comida rápida produce millones de kilos de café molido, porque sí, hay quien toma el cafelito en el McDonald's. Esa piel seca sin usar que sale de los granos de café durante el proceso de tostado suele ir directamente a los vertederos, y parece que un genio se ha dado cuenta del enorme desperdicio que eso significa

Ford, de algún modo, quiere separar "el grano de la paja" y convertir esos desperdicios en partes de automóviles. Y en un mundo cada vez más amenazado por el cambio climático, eso es una gran noticia.

La idea

Según anuncian las dos marcas, se enviaron casi 140 millones de toneladas de desechos sólidos a los vertederos de EE. UU. en 2017. Eso crea un montón de basura que es imposible de recuperar. 

Y claro, no hay que ser un cerebrito para caer en la cuenta de que incinerarlos crea dióxido de carbono y otras emisiones de gases de efecto invernadero que son perjudiciales para el planeta. Lo bueno es que algunos de esos materiales no tienen porqué terminar en vertederos, como la cáscara de los granos de café.

Ejecutivos de Ford frente a un McDonald's de site oficial de Ford Media

McDonald's se asoció con el equipo de investigación de Ford, que ya utilizaba agave, trigo o tomates (lo mismo te haces una ensalada en el trabajo que un freno de mano) para fabricar piezas de sus coches. Y este equipo descubrió que el desecho del grano también podría usarse para fabricar piezas de automóviles, especialmente las que necesitan soportar altas temperaturas, como faros y cubiertas de baterías.

Proceso

Cuando la semilla de café se calienta a altas temperaturas y se mezcla con plástico y otros aditivos, se convierte en un material que se puede formar de varias formas. Y así no solo se destinarán menos desechos a los vertederos, sino que el uso de esa cáscara realmente beneficia a los vehículos. Aparte, enfadaremos menos a Greta.

Hasta ahora, los faros estaban hechos de plástico y talco, un mineral que debe extraerse y altamente contaminante. Pero ahora, el café reemplaza parte de ese talco, lo que encima hace que el coche pese un 20% menos. Gracias a pesar menos necesitará consumir menos combustible y, por tanto, contamina menos. Es un win-win de manual.

Y además de todo esto, moldear la cáscara de café también usa un 25% menos de energía que la combinación de materiales anterior. El componente de las cáscara de los granos cumple con todos los requisitos de durabilidad y rendimiento, y puede soportar altas temperaturas mucho mejor que el talco.

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