"Este año me pongo serio con el gimnasio" y otras mentiras que todos nos hemos dicho

*creditos imagen: Gente en el gimnasio por Kzenon - stock.adobe.com

"Este año me pongo serio con el gimnasio" y otras mentiras que todos nos hemos dicho

Ir al gym todos los días es una de esas promesas constantes que incumplimos sistemáticamente. Pero no es la única, tenemos una facilidad tremenda para autoengañarnos sobre las cosas que podemos llevar a cabo y luego, simplemente, no nos apetecen ni un poquito.

"Me pongo a estudiar con más tiempo"

Llega enero y con él se acercan los cuatrimestrales en la facultad. Años anteriores nos hemos comido varias para septiembre y, además, eso de quedarnos toda la noche "estudiando" no ha funcionado. La eterna promesa: "ya no me pasa más, este año me pongo justo tras Navidad".

Ni de coña, en Navidad nos enganchamos a una serie o conocemos a alguien que nos interesa y no paramos de chatear, se van los días y cuando nos damos cuenta, ahí están, exámenes de febrero de nuevo y nosotros sin tener ni pajolera idea de nada.

"El sábado limpio"

Otro clásico: toda la semana en clase o trabajando, saliendo, viendo partidos y posponiendo el darle un repaso al piso, que ya da mucho asquito. Lo normal es dejarlo para el sábado "que estoy tranquilo". Pero llega el sábado, nos levantamos tarde y nos sale planazo

Bueno pues "ya limpiaré el domingo". Y el domingo tampoco porque nos levantamos aún más tarde. Y así mes y medio hasta que nos visitan los padres y no nos queda otra que hacerlo corriendo.

Levantándonos un domingo a las tantas - stock.adobe.com

"Te llamo y quedamos para tomar algo"

De esto que nos encontramos a un colega de la infancia o incluso de clase en la universidad. Hablamos, todo bien, hay feeling y, al despedirnos llega la gran frase "a ver si quedamos más"

Y claro, en ese momento puede que lo digamos en serio, pero pasadas unas horas nos olvidamos por completo porque esa persona ya lleva otro rollo distinto y no nos interesa nada de lo que hace, como nosotros a él. Y de " a ver si quedamos pronto", hasta tres años después que nos lo volvemos a encontrar y a hacer la misma promesa.

"Este finde no salgo"

Llevamos varios findes un poco alocados y nos apetece uno de sofá, peli y mantita. El sábado por la tarde nos llaman para tomar algo en plan tranqui, a lo que accedemos con la premisa "en un rato estoy aquí". 

12 horas más tarde seguimos de after con un desconocido con el que no recordamos cómo hemos acabado, hemos perdido a nuestro amigo y empezamos a replantearnos toda nuestra vida. Pero solo hasta que llega el lunes por la mañana y de nuevo queremos que sea sábado.

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