¿Deportes al aire libre? Vale, pero en Cuba

*creditos imagen: Imagen de Cuba. Fuente: Creative Commons

¿Deportes al aire libre? Vale, pero en Cuba

Atiende, que te voy a enumerar las credenciales de Cuba para practicar en ella deportes al aire libre: seis reservas de la biosfera oficiales declaradas por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), agua a litros y litros y litros, que incluyen el segundo mayor arrecife de coral del mundo, tres cordilleras, miles de cuevas, bosques tropicales semi vírgenes y extensiones de campo sin edificaciones o construcciones humanas.

Y tú pensando en Cuba como el hogar del aguardiente destilado a partir del jugo de la caña de azúcar. Vamos, lo que viene siendo el ron (del bueno). Y en los puros, porque también has pensado en esos (grandes) puros habanos que están considerados los mejores del mundo. Y no estabas errado, porque Cuba es eso. Pero también es música y baile, la de la salsa que invade sus calles, llenas de gente alegre, amable y simpática. Como también es playa, mar y arena que rodean una isla con muchos tesoros naturales por dar a conocer y en los que practicar deportes al aire libre.

Deportes marítimos

Siendo Cuba una isla como es, los deportes relacionados con el mar, y el agua en general, lo petan. Por eso allí es más que recomendable embarcarse en un kayak o en barco para recorrer, por ejemplo, las lagunas de la Leche y la Redonda, en la provincia de Ciego de Ávila, o el río Canímar, muy próximo a la ciudad cubana de Matanzas. Otra opción es pescar. La pesca es uno de los deportes nacionales por excelencia.

Y no estamos hablando de pescar una buena curda si se te va la mano con el ron (algo que también puede ocurrir) sino de hacerlo en aguas profundas, con mosca y en agua dulce. Todas ellas modalidades que ofrecen las aguas cubanas. El país en general cuenta con buenas instalaciones, aunque el mejor lugar para pescar en aguas profundas es Marina Hemingway, uno de los puertos de La Habana.

Deportes terrestres

Con los pies en la tierra y con un buen puro habano esperando para ser encendido después de la aventura, lo más recomendable es hacer senderismo, espeleología o escalada. Cuba es un paraíso, también para la espeleología. ¡Existen más de 20.000 cuevas! Pero ojito, que para profundizar en ellas es necesario, o ser un experto, o contar con la ayuda de uno. Lo mismo que para practicar senderismo por sus selvas y espacios vírgenes. Sin guía puede que sea la naturaleza la que te fume a ti y no al revés.  

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