Dave Chappelle, Ricky Gervais y otros monologuistas que se pasan tres pueblos

*creditos imagen: Dave Chappelle en 'The Age of Spin' en site oficial de Netflix

Dave Chappelle, Ricky Gervais y otros monologuistas que se pasan tres pueblos

Son de esos monologuistas que pasan de lo políticamente correcto. Cada vez quedan menos como ellos, pero todavía hay varios que merecen mucho la pena.

Los monólogos empezaron a estar de moda en los 80 en Estados Unidos. En los 90, sitcoms como Seinfeld elevaban a estos cómicos a la categoría de estrellas de la tele. Y en los 2000 el formato se hacía popular en España con El Club de la Comedia

Aunque al principio la novedad fue recibida estupendamente por el público español, que lo veía como un modo de descojone distinto, actuaciones cada vez más "correctas" y un humor completamente blanco acabaron por enterrar el programa. Todo acentuado por el clima que las redes sociales y los llamados "haters" han instaurado en la última década.

Pero lejos de nuestras fronteras, siguen quedando valientes que se atreven a hacer humor con todo, sin importarles las consecuencias.

Ricky Gervais

Aunque saltó a la fama por la aplaudida versión británica de The Office, ya lo hemos visto varias veces presentando los Globos de Oro y liándola con chistes de lo más hirientes sobre algunos temas y actores allí presentes.

Sus monólogos son un festival de irreverencias y sarcasmos que no dejan títere con cabeza, abordando asuntos tan hardcore que casi preferimos omitirlos... Para recordar está su primera vez como conductor de los Globos de Oro, en la que no lo vieron venir y montó un pollo que le hizo estar en los medios de comunicación y las redes sociales durante una semana.

Ricky Gervais en 'After Life' en site oficial de Netflix

Dave Chappelle

Este monologuista, súper popular en Estados Unidos, ha rebasado cualquier línea imaginable en el humor con sus programas primero y el especial para Netflix después. Con su cigarrillo y su tono desenfadado, parece que se va a arrancar con un rap y lo que hace es reírse de absolutamente todo.

Su vuelta tras varios años en la sombra (que no en la cárcel, aunque casi) fue por una millonada y no decepcionó, siguiendo su línea de chistes racistas (él es negro), como forma de denuncia, y demás perlas políticamente incorrectas.

Louis CK

Tiene su propia serie, Louie, y a pesar de algunos problemas legales que le dejaron sin ella, sigue siendo uno de los cómicos de referencia en el país yankee. Sus monólogos son más intimistas que los de Gervais y Chappelle, y tratan temas más vinculados con la vida cotidiana, pero desde el lado más salvaje.

Lo mismo nos cuenta qué le ocurrió la última vez que se estaba en el baño, que hace un chiste con algún colectivo y pone de mala leche a todo dios.

¿Y en España?

En nuestro país, al no cultivarse tanto este modo de entretenimiento y al haber menos medios de comunicación que en Estados Unidos, las posibilidades de hacer humor incorrecto se reducen. En los circuitos más conocidos, uno que lo bordea constantemente es Ignatius Farray en La Vida Moderna de la Cadena SER. El cómico canario se ha hecho popular entre el gran público gracias a sus salidas de tono e histrionismo. Lo hemos visto desde chupar pezones hasta comunicarse con el Dios Shiva.

Ya en una escena más alternativa, se puede mencionar a Miguel Noguera y su Ultrashow, como ejemplo perfecto de que se la trae al pairo cualquier tipo de corrección política con unas gotitas de surrealismo como añadido.

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