Cómo es 'Charli', el tercer disco recién salido del horno de Charli XCX

*creditos imagen: Atlantic

Cómo es 'Charli', el tercer disco recién salido del horno de Charli XCX

Charli es Charli en estado puro, eso por delante. Pop gamberro, divertido, joven y tan bailable que casi me arranco en el pasado Primavera Sound de no ser porque se me derramaba la cerveza. También es muy británico, que como en las comedias románticas, demuestran constantemente a los yankees que algo se puede hacer divertido y comercial sin pasarte con el edulcorante.

Charli es lo mejor de Charli

El gran mérito de este nuevo disco de la inglesa es que consigue sintetizar las cientos de maravillosas ideas que la artista venía demostrando en álbumes anteriores pero esta vez más ordenadas que los apuntes del empollón de clase.

Portada de Sucker (Atlantic)

Da comienzo con el premonitorio Next Level Charli, que se agarra a sonidos martilleantes y metálicos con la voz más natural de la cantante para decirle a su público que aquí está de nuevo.

Gone nos recuerda en cierto modo a los arreglos de Vroom Vroom, y es insultantemente pop. Cross you es tan de Charli como de su partenaire en el tema, Sky Ferreira, quien no renuncia a su estilo tan ochentero como las hombreras o salir por patas de Vallecas.

1999 tiene absolutamente todo para ser un himno millennial. Es desenfadada, tiene un ritmo y una melodía perfectamente marcadas en la nueva ola que bebe de las estrellas de los 90 y es imposible no lanzarte a bailarla con las mismas ganas que Neymar se deja caer en el área.

Portada de Pop 2 (Assylum)

Click va más allá y mezcla ritmos y sonidos capaces de llevarte por distintos caminos. Warm cuenta con la ayuda de las HAIM, y se nota, porque impregnan de un tono popero pero formal un tema de Charli, lo cual ya tiene un enorme mérito. 

Thoughts es una especie de balada con sonidos que suenan a Charli y en la que la oímos entonar casi a ritmo de R&B. Blame it on Your Love es la base de Track 10 de su anterior mixtape Pop 2 hecho un tema más bailable y comercial y además con la ayuda de Lizzo. Envidiamos profundamente a los muchos británicos que entre echar la pota y evitar balcones tendrán oportunidad de escucharla los findes mientras aquí nos ponen a Bud Bunny.

White Mercedes nos trae a la Charlie más tierna, más Britney Spears pero sin destrozar su carrera a base de drogas y alcohol. Silver Cross sigue esta línea más melódica, y casi consigue que olvides que es un disco de ella. I don't Wanna Know entona lo que sería el canto de nosotros cualquier sábado a las 6 de la mañana tras ver que nuestra ex ha visto el WhatsApp y ha pasado de nosotros. Ritmo lento y pocos arreglos para el tema más triste del disco. 

Charli en True Romance (Atlantic)

Official suena como un amago elegante y constante que nos gustaría que acabase rompiendo y que firmaría la mismísima Ariana, mientras que Shaket it apuesta por ser casi un tema de hip hop con la milagrosa aportación pop de Charli que la convierte en suya. 

February 2017 es tan R&B como pop y suena tan sofisticada como una cita con Charlize Theron. Poniendo punto y final al álbum, 2099, año en el que solo seguirá en el mundo Jordi Hurtado, vuelve a la Charli de los inicios con un resultado más depurado. 

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